Cada vez se nota más la esperada llegada del mes de junio. Ya sea por que los pájaros cantan como locos o porque llegamos sudando a todas partes, el caso es que el verano inevitablemente abre sus puertas. Me había olvidado de lo mucho que me gustaba esta estación, ya sabéis, por eso de perder el enfoque. En mi caso se trata de algo más allá de la cuestión meteorológica.
Me he percatado de que últimamente la vida me pasa de largo, se me escapa entre los dedos. No paro de correr de un lado para otro siempre en busca de algo. De alguna forma, trato de paliar la sensación de vértigo caminando más despacio, pero no funciona.
Olores, colores, sonidos y texturas. Un sinfín de sensaciones se atropellan en mi mente a la espera de ser procesadas por un cerebro cada vez más desbordado, de modo que algunas se quedan en espera de ser atendidas.
Siento un agujero en el estómago y un nudo en la garganta. Siento ansiedad. Siento que tengo hambre permanentemente y no siento alivio.
Sin embargo, hay que seguir caminando, aunque sea al borde de un ataque psicótico. Entre otras cosas este mes ha estado cargado de acontecimientos; en primer lugar el estallido del movimiento "INDIGNADO" a lo largo y ancho de toda España, extendiéndose incluso más alla de las fronteras del país y contagiándose como el virus ébola. Lo cierto es que he acabado durmiendo en la calle, reivindicando los valores que un día no muy lejano tuve y perdí, pero que finalmente recobré.
En cuanto al ámbito profesional, tengo contados los días que faltan para acabar de "pringar". No se que haré el año que viene, si ciencias medioambientales o diseño de moda. Como dice mi madre: "cada vez que meas piensas"...Así que estoy a la espera de alguna señal divina.
Por lo que respecta al aspecto sentimental, mejor ni hablar. Pero bueno, cabe destacar que he tenido la ruptura más civilizada de la historia. Tanto, que me ha dejado descolocada, pero reconozco que ha sido para bien. No me termino de acostumbrar a poder hacer "lo que yo quiera", pero por el momento creo que me divierto practicando.
Y entre noches sin dormir y días bebiendo Monster, dejo de plantearme el futuro por primera vez, dejando que mis pies sean quienes manden.
PD: casi se me olvida, han abierto una tienda vintage en Las Palmas.Se llama BEAT y vende trapos bastante caros, pero hay que destacar las gafas de sol, los bolsos de piel y las cámaras antiguas.
Una canción: What Do I Do now? (metronomy)
Un grupo: The Strokes
Un diseñador: Marc Jacobs
Una imagen: yo besando a un dedo.
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