Hacía ya tiempo que no entraba en ninguna tienda y me paraba a mirar la mercancía. En realidad, hacía ya tiempo que no me compraba nada, ni falta que hace (mi armario va a explotar). El caso es que esta semana fui a un centro comercial de cuyo nombre no quiero acordarme para "revisar" las tendencias de la nueva temporada primavera-verano 2011.
En primer lugar, cabe destacar que me gustaba mucho la tendencia del año pasado de los estampados florales, ya que, aunque la tela sea de ínfima calidad, este tipo de motivos la reviste por completo y pueden obtenerse resultados muy satisfactorios con los complementos adecuados.
No obstante, todo hay que decirlo, este año estoy enamorada de la sensualidad y el colorido traido desde oriente por Louis Vuitton, la fiebre del trópico de Stella McCartney, las psicodelia de Prada, los irresistibles 70's de Andrew GN...podría escribir folios sobre todas ellas, pero sin duda se impone como ganador indiscutible el Color Block que encuentra su principal propulsor en Gucci.
Este diseño en clave flúor de Juanjo Oliva es un ejemplo de la proliferación de esta tendencia en la pasarela Cibeles. Además, se ha extendido a las tiendas "low cost" y en especial en aquellas del grupo Inditex.
La cuestión es la siguiente: ¿se ha producido una mala interpretación de esta tendencia en dichas tiendas?. Mi opinión personal es que sí rotundamente. De hecho me quedé horrorizada al observar en Zara, por no hablar de Bershka "preparada para el polígono", ropa de pésima calidad con colores chillones, cortes aun peores, diseños un tanto extraños...Justo como hace unos dos años, cuando se pusieron de moda esos pitillos tan horteras en colores como fucsia, violeta, verde, etc. Lo más increíble de todo es que fueron todo un éxito dentro del colectivo masculino.
A veces me pregunto hasta qué punto vale la pena reducir los costes y el esfuerzo en investigación, el diseño y la fabricación con el único fin de conseguir beneficios pasando por encima de la moda. No es tan difícil conseguir diseños genuinos copiando las tendencias de la pasarela a un precio razonable, puesto que ya es un trabajo menos que tienen que hacer y cada vez que sacan un vestido con un mínimo de gusto te lo cobran a 40 €...¿Crisis en el sector? no es de extrañar. Harían un gran favor a la estimulación del consumo y el mercado si los grandes empresarios no pensaran únicamente en engrosar sus billeteras pasando por encima de todo... Lo cierto es que la ambición extrema absorbe la esencia del arte, en este caso, de la moda.

Que pro te quedo este post XD no entiendo nada :P
ResponderEliminarjajaja si sigues frecuentando tanto un blog de moda acabaras por entederlo xD
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